Tu esterilla de yoga es la pieza de equipo que toca tu piel, tu respiración y tu práctica durante una hora seguida, a menudo con la cara a unos centímetros de la superficie. Merece la pena saber de qué está realmente hecha, y merece la pena elegir una que apoye tanto tu cuerpo como el aire que respiras mientras te mueves.
Las esterillas convencionales suelen estar hechas de PVC, un plástico que puede desprender ftalatos y otros productos químicos suavizantes, especialmente cuando la esterilla es nueva o se guarda en un coche caliente. La buena noticia es que el mercado de esterillas más limpias ha madurado hasta convertirse en algo realmente útil, no solo en una etiqueta de nicho. Unas pocas opciones bien hechas pueden servir tanto a principiantes como a practicantes de larga trayectoria, tanto si practicas una suave secuencia restaurativa en casa como un vinyasa caliente en un estudio.
El caucho natural es la alternativa más popular, y con razón. Obtenidas de la savia de los árboles del caucho, estas esterillas ofrecen el agarre y la amortiguación que la mayoría de los practicantes busca, y suelen sentirse estables bajo las manos y los pies. Son biodegradables al final de su vida útil, y las versiones de alta calidad no contienen los metales pesados ni los adhesivos agresivos que se encuentran en los PVC más baratos. La contrapartida es un olor más fuerte a caucho cuando son nuevas, y no son ideales para quienes tienen sensibilidad al látex. Si eres sensible, busca caucho natural que esté envuelto alrededor de una malla de algodón o cáñamo en lugar de unirse con látex sintético.
Las esterillas de corcho y algodón merecen la pena por sus propiedades naturalmente antimicrobianas y de absorción de la humedad. El corcho, en particular, resiste el olor y gana agarre cuando está ligeramente húmedo, algo que muchos practicantes valoran durante una clase sudorosa. Las esterillas de algodón son más suaves bajo las rodillas y los codos, y transpiran bien en una sala caliente. No ofrecen la misma amortiguación densa que el caucho, así que los practicantes con articulaciones sensibles quizá prefieran colocar una encima de una esterilla más fina para obtener apoyo extra durante las posturas mantenidas durante mucho tiempo.
El TPE, o elastómero termoplástico, es la opción no-PVC más accesible y está ampliamente disponible a precios más bajos. Es una espuma de célula cerrada, libre de PVC y látex, ligera y fácil de limpiar. La calidad varía según la marca, así que busca esterillas certificadas por un organismo independiente de pruebas en lugar de confiar solo en el lenguaje de marketing.
Al comprar, ve más allá de las palabras de moda y revisa la etiqueta para conocer la composición real del material, el país de fabricación y cualquier certificación de terceros. Una esterilla que sea realmente no tóxica indicará claramente sus materiales, y la marca responderá sin dudar a las preguntas sobre el origen y las pruebas.
Si estás en la zona de Colorado Springs y te gustaría sentir en persona algunas de estas opciones antes de decidirte, ven a visitarnos sobre la esterilla. Tenemos una selección cuidada de esterillas de caucho natural, corcho y algodón, y nuestras profesoras y profesores estarán encantados de explicarte qué podría funcionar mejor para tu cuerpo y tu práctica. Tu primera semana de clases corre por nuestra cuenta, para que puedas llevarte a casa una esterilla nueva y estrenarla como está pensada para estrenarse, sobre el suelo, respiración a respiración.
